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lunes, 2 de noviembre de 2015

Llueve

Ciertamente, si llevamos a cabo una mijita de ejercicio retrospectivo, podríamos afirmar que el artículo de hoy es la continuación de otro que escribí hace algunas semanas, "Ding, dong", donde, con el goce pueril de un niño el día de Reyes, comentaba que empezaba a manifestarse con cada vez más intensidad la corriente anti Mel. Sin embargo, para algunos a los que esta cuestión ha afectado directamente a nuestro ámbito personal, el contexto (sobre todo tuitero) tras el bodrio de ayer nos invita a una importante reflexión. Pero, sobre todo, esperanzadora.

Dijo un amigo mío ayer que la pitada en el tercer cambio se escuchó hasta en Ronda, síntesis que aprecié enormemente certera. Poco después, en el autobús de vuelta, también había un cierto runrún en el aire. Un aroma a cabreo, pero no con los de siempre. Muchos perfiles y webs percibieron esta señal, y procedieron de forma inmediata a encuestar al populacho sobre la culpabilidad de Pepe Mel, aka Mister Proper, en este asunto, e incluso por la posibilidad de que se le otorgara la patada en el dos de oros.

Ojo al calibre de la tontá. ¿Debería preocuparme o simplemente proporcionarle notoriedad a este factor? SÍ. POR SUPUESTÍSIMO QUE SÍ. ¿Cuándo, en todos estos años, nuestra escandalosamente pasiva y adormilada afición ha puesto en duda la continuidad de mi querido y alopécico amigo? JAMÁS. Era casi un pecado mencionarlo siquiera. Un tabú. Y los que clamábamos al cielo éramos los parias del sistema, basado en la demagogia y el lloronismo infundado de este señor. Y ayer, esas mismas encuestas daban un porcentaje muy igualado de favorables y detractores de la destitución del Mel. E incluso la mayoría admitía que la culpa de la situación actual es del escritor, aunque no todos quieran echarlo.

Se ha quebrantado el dogma. Nunca vi yo tan debilitada el aura de supremacía e inviolabilidad que rodeaba la considerablemente gran cabeza del colega. Fíjense, que incluso hubo un hashtag de #MelVeteYa. Y, sin embargo, ayer tras el tercer gol del Athletic, algunos incluso aplaudían. Lo más lógico y probable es que ese movimiento contra Mel se haya convertido en algo silencioso, ante las continuas burlas, vejaciones y casi exclusiones del beticismo que ha sufrido este colectivo estos tres años.

A lo largo de todos estos años, Pepe Mel ha conseguido rodearse extraordinariamente bien, para lograr un nivel de protección brutal por parte del mundo mediático, y la posición de deidad ante el pueblo. Ayer se volvió a ver a muchos de estos pseudoinformadores peloteándole sobremanera, y esta semana, incluso gente del mundo del espectáculo. Me atrevería a decir incluso que empiezan a ser intentos a la desesperada. Porque todos aquellos que vislumbran el panorama desde fuera ayer denunciaron esa complicidad de la prensa, y el mutismo de la afición, o de parte de ella. Lo único, esos pitos.

Personalmente me parece más importante comentar esto antes que el partido de ayer. Porque no sé yo si ofreció algo digno de mención que no supiésemos ya de antemano. Cero planteamiento, táctica o físico. Fijaos lo más gracioso de todo, que a mí la alineación de ayer no me disgustó. Pero claro, eso era antes de que rodara la bola. Y muchos nos comiésemos con papas dos horas de chaparrón y humillación. Pero bendita sea esa lluvia si se dedica a limpiar lo sobrante del Betis. Y no, no hablo en términos meteorológicos.

¡¡Un saludo!!

@josearquer95
@lajuezaesbetica

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